lunes, 25 de octubre de 2010

No todas las historias ternminan con finales felices..

Ayer, me di cuenta de que los tíos pueden llegar a ser más cabrones de lo que son. Ahora voy a contaros mi historia;
Todo empieza cuando se conocen en una fiesta de disfrazes. Él va con una máscara y vestido de Dios Griego. Ella va vestida con un traje japonés, son su pelo rubio y rizado suelto. Él le concede un baile y ella acepta. Empieza una bonita historia, o quizá no tan bonita. Ella es su "rubia" y él su "rulis".
Pasa un mes, ninguno de los dos se ven. Hablan por mensages y por el correo. Él es un chico dulce con ella y ella epieza a sentir un hormigueo por la barriga. Son las llamadas mariposas.
Llega Octubre. Él la invita para quedar juntos y poder volver a verse. Ella acepta. Llega el día esperado. Ella no sabe que ponerse. Está nerviosa. Lleva esperando ese día mucho tiempo. Ya son las seis. Él no llega. Finalemente no aparece. La deja plantada y ella decide llamarle. Le ha surgido un imprevisto y no ha podido ir. Le pide perdón y ella se queda un poco decepcionada.
Siguen hablando por mensages. Y él vuelve a invitarla. Esta vez le dice que vaya a verle jugar un partido de fútbol y que con un poco de suerte, le dedicaría un gol. Ella acepta y va ha verle. Él le saluda desde el campo de fútbol y ella le sonríe desde las gradas. No consigue meter un gol, pero lo ha intentado. Se han visto. Ella se está haciendo ilusiones.
Al día siguiente, ella acude a contárselo todo a su mejor amiga. Está muy emocinada.
Pasan unas semanas. Es el cumpleaños de ella. Está en su fiesta de cumpleaños y su mejor amiga le recomienda que le envíe un mensage para que vaya a verla el día de su cumpleaños. Ella lo hace y él le contesta que podrá ir, pero taradará un rato.
Ella se emociona, está ilusionada, nerviosa y vuelve a sentir ese hormigueo por la barriga. Le espera. Él al final llega. Pero lleva un regalo, el mejor regalo que podría tener ella el día de su cumpleaños. Su chico trae como regalo a su novia. La típica chica delgada, con el pelo liso, morena y toda maquillada. Entonces es cuando ella nota como su corazón está rompiéndose a trocitos. Miles de trocitos que costarán mucho de volver a reconstruir. Un puzzle difícil.
Ella hace una sonrisa forzada. Él le presenta a su novia y depues de estar hablando menos de cinco minutos se van. Los dos cogidos de la mano y ella mirándo como se van mientras le cae una lágrima por la mejilla.
Cómo véis, esa no es una historia de amor con un final feliz. Pocos principes existen y son muy difíciles de encontrar. El chico de esta historia es un, ¿cómo decirlo? Un cabrón. Hace que ella se haga ilusiones para dejarla en rídiculo. Sólo por diversión. Para hacerla sufrir. Ese ha sido el mejor regalo para una chica que vale demasiado el día de su cumpleaños.

 

3 comentarios:

Nusk dijo...

No lo veo así aunque la historia en sí me encanta, la expresión de sentimientos. Simplemente es mejor ser pesimista a hacerte ilusiones, es algo que me enseñó mi madre de pequeña.

Un besito!

Diana dijo...

Me encanta la presentación del blog^^¡¡ Increibles entradas =)

Estefanía. dijo...

Muchas gracias a las dos (L) :)